PyMEs y empresas familiares · Guía

Elige dónde guardar tus cotizaciones de prueba

Compara Drive y OneDrive en Chrome para recuperar una cotización por código y decidir qué acceso necesitas.

En la oficina buscas una cotización y encuentras una copia en la carpeta Descargas, el lugar con nombre de tu computadora donde suele quedar lo que bajas de internet, y otra en una conversación de mensajes. Para elegir dónde guardar cotizaciones, compara dos servicios que guardan documentos por internet: Google Drive, de Google, y OneDrive, de Microsoft. Los abrirás como páginas en Chrome, la herramienta de Google con la que abres páginas de internet. Compáralos según te permitan volver a abrir un PDF, un documento que conserva la apariencia de sus páginas, por el código de su solicitud y con una cuenta que tú puedas usar, es decir, tu propio registro para entrar al servicio.

Usarás una solicitud ficticia y no enviarás ninguna cotización. La práctica es individual: no supone que todas las personas del equipo ya tienen permisos, es decir, autorización para ver o cambiar los documentos.

Distingue cuenta, carpeta y archivo

Un archivo es una pieza guardada, como un PDF o una foto. Una carpeta es un lugar con nombre donde juntas archivos. La cuenta es tu registro para entrar al servicio; no es el nombre de la carpeta ni la contraseña de la computadora. “La nube” significa que el servicio guarda una copia por internet, y entras a ella con tu cuenta y según tus permisos.

Por eso hay tres preguntas diferentes: ¿puedo entrar?, ¿sé en qué carpeta buscar?, ¿abro el documento correcto? Si respondes solo la primera, todavía puedes perderte entre archivos. Si respondes solo la segunda, quizá estás viendo la copia de otra cuenta. La elección debe permitir contestar las tres con un ejemplo pequeño.

La carpeta Descargas es un lugar de tu computadora donde Chrome suele guardar lo que bajas de internet. Descargar es guardar en tu computadora una copia de algo que está en internet. Subir es lo contrario: enviar una copia desde tu computadora al servicio; en algunos botones aparece como «Cargar». Abrir el PDF que acaba de llegar a la carpeta Descargas no demuestra que esté en Drive o OneDrive. Tampoco ver un mensaje con el documento adjunto, es decir, enviado junto con el mensaje, demuestra que sabes dónde lo guardas para trabajar.

Basta entender el recorrido que practicarás después: entrar con tu cuenta, llegar a tu carpeta, abrir el archivo y comparar su contenido con la solicitud. La comparación de esta guía puede hacerse con la demostración escrita; no necesitas abrir dos cuentas ni mover información real para completarla.

Compara dos alternativas para la misma tarea

Lo que vas a revisarGoogle Drive en ChromeOneDrive en Chrome
Dirección que escribes en Chromedrive.google.comonedrive.com
Cuenta para practicarCuenta Google personal de prueba que puedas recuperarCuenta Microsoft personal de prueba que puedas recuperar
Dónde quedará el documentoCarpeta propia dentro de Mi unidad, la sección de Drive donde organizas tus documentosCarpeta propia dentro de tus archivos
Qué harás en el ejercicioCrear carpeta, subir el PDF y volver a abrirloCrear carpeta, subir el PDF y volver a abrirlo
Qué confirmar antesConexión a internet, espacio, cuenta y quién puede abrir la carpetaConexión a internet, espacio, cuenta y quién puede abrir la carpeta
Qué no resuelve la elecciónCuál versión del contenido, es decir, cuál edición del documento, corresponde usar ahora ni los permisos de otras personasCuál versión del contenido corresponde usar ahora ni los permisos de otras personas

La ayuda inicial de Drive explica esas acciones. Microsoft explica cómo subir documentos a OneDrive desde su página. Son dos alternativas posibles, no una clasificación de cuál es mejor para todos los negocios.

Google indica que puedes usar Drive sin coste adicional con tu cuenta. Microsoft separa sus herramientas gratuitas en internet de las de pago. Para esta práctica no necesitas pagar; sí comprobar que tu cuenta tiene espacio y te deja usar el servicio. No elijas una prueba de pago para seguir el ejercicio.

No se promete espacio ilimitado ni se resuelve aquí el acceso de todo el equipo. Si usas una cuenta del trabajo o de una escuela, la persona que la controla, llamada administrador, puede haberle puesto límites. Para aprender usa una cuenta personal de prueba y archivos ficticios; elegir una herramienta para el trabajo real requiere revisar aparte quién la controla y quién puede entrar.

Mira la entrada de cada opción sin subir nada

Puedes leer esta sección y elegir sin iniciar sesión, es decir, sin entrar al servicio con tu cuenta. Si quieres ver cómo se entra, abre Chrome: busca su icono, el dibujo pequeño que lo representa, en tu computadora y haz doble clic, o sea, pulsa dos veces seguidas el botón principal del ratón. En la parte de arriba está la barra de direcciones, el espacio largo donde escribes o ves la dirección de una página. Haz clic ahí, escribe la dirección del servicio y presiona la tecla Enter, que confirma lo que escribiste. No escribas tu contraseña en esa barra.

Para Drive, escribe drive.google.com. Si te pide entrar, hazlo únicamente con tu cuenta Google de prueba desde la página de Google. Si la página ya muestra archivos, no supongas que es tu cuenta: abre el icono de perfil, la imagen o inicial que muestra con qué cuenta estás, y comprueba tú cuál está abierta, sin enviar capturas ni datos a nadie. Si reconoces la cuenta de otra persona, detente.

Para OneDrive, la dirección es onedrive.com. Elige iniciar sesión y usa tu cuenta Microsoft de prueba. Comprueba igualmente el perfil. Si no tienes cuenta, la ayuda de requisitos de OneDrive tiene el enlace oficial para crearla. Para Google está la ayuda oficial para crear una cuenta. La cuenta se crea en la página de Google o de Microsoft; al terminar podrás volver a la guía.

No hace falta que crees cuenta en las dos alternativas. Para leer esta comparación no necesitas ninguna. Si no puedes crear la cuenta, recuperarla o usarla por un límite, puedes completar la ficha con “esperar” y describir ese bloqueo: también es una decisión útil.

Revisa las condiciones antes de elegir

Usa conexión a internet y Chrome actualizado, es decir, con la edición más reciente que ofrece Google. Google lo pide en sus requisitos para usar Drive y Microsoft en los requisitos de OneDrive. Para Drive, Chrome también debe permitir que la página guarde pequeños datos, llamados cookies, y ejecute sus acciones mediante JavaScript. Si una opción no aparece, no instales otra herramienta para improvisar otro camino: anota la diferencia y resuelve la entrada por Chrome antes de subir nada.

Debes poder recuperar la cuenta tú mismo si olvidas cómo entrar. No anotes en la ficha la contraseña, un código de verificación, que es la clave que el servicio te pide para comprobar que eres tú, ni el correo de otra persona. Puedes escribir “cuenta propia comprobada” o “no puedo recuperarla”. Si la computadora es compartida, primero necesitas poder entrar con tu cuenta sin usar la que otra persona dejó abierta. Que ya haya una página abierta no te autoriza a usarla.

Antes de practicar la subida, comprueba que tienes espacio libre en el servicio elegido. Una cuenta que antes guardaba archivos puede estar llena hoy. Si te pide ampliar el almacenamiento, el espacio para guardar, detén el ejercicio: anota “espacio por resolver” y conserva el original ficticio. La guía no requiere contratar más espacio ni borrar archivos reales que no sabes si puedes borrar.

También necesitas una carpeta de prueba tuya, sin otras personas añadidas. En Drive, un archivo recibe los permisos de la carpeta donde está; en OneDrive, Microsoft explica que los archivos son privados hasta que los compartes, es decir, hasta que das acceso a otras personas. Revisa quién puede abrir la carpeta, no solo el archivo. Poner la palabra “privado” en el nombre no cambia los permisos.

Compara un caso de oficina con su alternativa

La solicitud ficticia 101 tiene una carpeta Solicitud_DEMO_101; DEMO indica que es material de demostración. Dentro está Cotizacion_v1_DEMO.pdf; al abrirlo, la primera línea dice “EJEMPLO FICTICIO · Solicitud 101”. El código distingue esta solicitud de otras aunque el archivo tenga un nombre parecido. La carpeta, por su parte, permite explicar dónde buscar sin depender de un mensaje antiguo.

Oficina A ya puede recuperar una cuenta Microsoft personal de prueba y tiene conexión. Su ficha dice: “Elijo OneDrive para guardar la solicitud 101 en una carpeta propia. Antes de subir comprobaré espacio y permisos. Para abrirla entraré con mi cuenta, buscaré la carpeta del código y revisaré el código dentro del PDF”.

Otra persona que ya puede recuperar su cuenta Google puede elegir Drive con el mismo criterio. Lo que se compara es la tarea, no la cantidad de funciones anunciadas. Ninguna alternativa necesita enviar correos ni añadir a compañeros para demostrar que recuperas un archivo.

El archivo todavía no se considera una cotización revisada por estar en una carpeta. Tampoco se considera enviada. Para no mezclar esas decisiones, la ficha solo pregunta si puedes encontrar y abrir el documento de prueba; el responsable comercial decidiría aparte qué versión puede usarse con un cliente real.

Resuelve tu ficha sin anotar datos de cuenta

EJEMPLO FICTICIO · Tarea: recuperar cotización de solicitud 101. Equipo: computadora con Chrome. Servicio elegido: ____. Cuenta propia recuperable: ____. Conexión: ____. Espacio: ____. Carpeta: ____. ¿Cómo comprobaré el código dentro del PDF?: ____. Decido elegir / esperar porque ____.

La muestra resuelta del caso escribe “Solicitud_DEMO_101” en carpeta, “abrir el PDF y leer Solicitud 101” en comprobación y “espacio pendiente” como condición previa. Decidir con esa condición a la vista es más útil que marcar todo como disponible sin haber entrado.

Ahora cambia el caso: la cuenta sugerida para guardar todo es una que nadie puede recuperar. No basta que el correo de esa cuenta exista o que alguien recuerde haberla usado. Una respuesta válida es: “Espero y resuelvo el acceso antes de elegirla como lugar de práctica; no guardaré archivos en una cuenta prestada”.

Si tú puedes entrar pero tus compañeros no, explica el límite. Puedes aprender por tu cuenta con tu carpeta ficticia; eso no convierte tu cuenta personal en un lugar compartido de la oficina. No entregues la contraseña para resolver la diferencia. Revisar quién del equipo puede entrar es una tarea distinta.

Demuestra que tu elección permite retomar una solicitud

Imagina que cerraste la conversación donde llegó el PDF. Explica en voz alta o por escrito desde dónde empezarías para encontrarlo. La respuesta esperada incluye servicio, cuenta propia, carpeta con código y lectura del código dentro del documento. “Lo buscaría en lo último que abrí” no garantiza distinguir solicitudes.

Después cambia 101 por 102. Si tu criterio sigue funcionando, puedes explicar que buscarías otra carpeta por ese código y revisarías el código dentro del PDF. Si solo memorizaste el nombre de la primera carpeta, vuelve a completar la ficha con la regla: una carpeta por solicitud y comprobación del documento.

La comparación termina cuando puedes justificar elegir o esperar y nombrar lo que necesitas comprobar antes de subir. No tienes que demostrar trabajo en equipo ni ahorro de tiempo. La siguiente guía se ocupa de guardar y recuperar de verdad un ejemplo; esta solo comprueba que sabes explicar tu elección.

Cuándo pedir ayuda y qué practicar después

Si no puedes recuperar la cuenta, quien la controla le puso un límite o no sabes quién controla una carpeta real, pide ayuda al responsable de los accesos. Explica el bloqueo sin enviar códigos ni contraseñas. Si varias personas ya manejan cotizaciones reales, conviene acordar responsables y permisos antes de cambiar dónde se guardan.

Organizar te prepara para responder con el documento correcto; no envía nada. El siguiente ejercicio es crear una carpeta por solicitud y recuperar su cotización. Para el proceso comercial que viene después, existe cómo dar seguimiento a cotizaciones.

Preguntas frecuentes

¿La herramienta más conocida es la mejor elección?

La popularidad no responde si tú puedes entrar y recuperar el documento. Usa cuenta disponible, conexión, espacio y un lugar fácil de reconocer como motivos para esta práctica.

¿Necesito compartir para aprender?

No. El ejercicio usa una cuenta propia y carpetas ficticias sin otras personas añadidas. Compartir con un equipo requiere revisar aparte quién puede entrar.

¿Una carpeta significa que la cotización está aprobada?

No. El servicio organiza archivos; la revisión de una versión depende del responsable y del contenido. Este ejercicio no autoriza precios ni condiciones reales.

¿Puedo completar la elección sin internet?

Puedes escribir la ficha y decidir qué te queda por resolver. No des por probada la entrada al servicio ni la recuperación de un archivo que no has abierto por internet.